
Las actividades a nivel mundial que se celebrarán durante la fecha estarán dirigidas a concienciar sobre la conservación de ecosistemas sanos y del bienestar humano. También se exhortará a los gobiernos de todo el mundo, así como a organizaciones, comunidades y a la población en general, a dar mayor importancia al tema de la calidad del agua y la prevención de la contaminación, limpieza y rehabilitación.
Ningún líquido es tan vital para la humanidad como el agua, y pese a ello, alrededor de 884 millones de personas, en su mayoría africanas, no tienen acceso al agua potable, así como más de 2.500 millones de seres humanos aún carecen de sistemas sanitarios adecuados.
Un agua contaminada puede causar problemas graves a la salud humana, como gastroenteritis y cólera. Por ello es tan importante fortalecer aquellas acciones y programas orientados a tratar las aguas, evitando que propaguen enfermedades y deterioren los ambientes naturales. El saneamiento es tan importante como el acceso al agua potable y la canalización de las aguas servidas, y Venezuela, al igual que muchos otros países de América Latina, debe prestarle más atención.
De acuerdo con cifras de las Naciones Unidas, alrededor de 1,5 millones de niños menores de cinco años mueren anualmente en el mundo a causa de enfermedades transmitidas por el agua, y cada vez es más evidente el deterioro de la calidad de los ríos, arroyos, lagos y mantos freáticos, con consecuencias directas sobre los ecosistemas y la salud humana.
De acuerdo a datos suministrados por el Portal de PNUD Venezuela (http://www.pnud.org.ve), la población servida por agua potable, a través de conexiones domiciliarias, se incrementó notablemente en Venezuela durante el período
Si bien Venezuela alcanzó la Meta del Milenio de acceso al agua potable, debido al deficiente manejo de la oferta de agua disponible y al elevado consumo por habitante, los indicadores actuales pudieran reflejar una baja sustentabilidad técnica y financiera señalando la necesidad de introducir cambios al interior del sistema, que sean menos sensibles a fenómenos atmosféricos como el Niño, que ha dejado gran parte del país en una severa sequía y racionamiento.
A pesar de carecer de cifras confiables respecto al consumo de agua en Venezuela debido a una baja cobertura de micromedición, se estima que el consumo de agua residencial promedio es de unos 230 litros/cápita/día, en comparación con 143 l/c/d en Brasil y 259 l/c/d en Perú.
Sin embargo, estimaciones sugieren que diariamente en áreas urbanas, con un sistema permanente y eficiente de suministro de agua potable, pudieran estarse consumiendo entre 250 y
Por ello, se considera que los principales esfuerzos deben realizarse, además de mejorar la infraestructura de distribución y saneamiento, a la educación y concienciación de las comunidades, quienes están llamadas a reducir el despilfarro y a utilizarla racionalmente.