




El 17 de mayo fue declarado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) como el Día Mundial del Reciclaje. Año tras año esta fecha ha ido cobrando popularidad y cada vez son más los países que aprovechan la jornada para informar y concientizar a sus ciudadanos sobre el tema, lo que también buscamos hacer en Generacción.
El objetivo de esta conmemoración es promover el consumo de artículos elaborados con materiales reciclados. Este día fue instituido en Texas en el año de 1994 y en 1997 se extendió a los Estados Unidos. En 1998 los estados fronterizos de Baja California, Coahuila y Nuevo León se unieron a esta celebración, a partir de allí se fue implementando a nivel generalizado. Se pueden salvar grandes cantidades de recursos naturales no renovables cuando en los procesos de producción se utilizan materiales reciclados. Los recursos renovables disminuyen el consumo de energía. Cuando se consuman menos combustibles fósiles, se generará menos CO2 y por lo tanto habrá menos lluvia ácida y se reducirá el efecto invernadero. En el aspecto financiero, podemos decir que el reciclaje puede generar muchos empleos. Se necesita una gran fuerza laboral para recolectar los materiales aptos para el reciclaje y para su clasificación. Un buen proceso de reciclaje es capaz de generar ingresos.
La intención es promover en los seres humanos una mayor responsabilidad sobre sus propios residuos y de esta forma impulsar el almacenamiento, procesamiento y reutilización de desechos orgánicos e inorgánicos, para que luego sean reciclados.
Venezuela lo celebra produciendo cerca más de 18 mil toneladas de basura de las cuales sólo dos mil se producen en Maracaibo. Según la organización no gubernamental (ONG) de corte ambiental, Vitalis, en el país apenas se recicla entre 15 y 20 por ciento de los desperdicios recolectados por las municipalidades.
Noventa por ciento de la basura doméstica es reciclable pero antes debe ser clasificada y separada. La selección, por lo general, se efectúa entre materia orgánica (alimentos), papeles, cartón, vidrio, metales y plásticos, cada uno representando en un color estandarizado a nivel mundial. El verde está destinado para los derivados del vidrio; el amarillo para el plástico; el contenedor azul está dispuesto para la recolección del cartón; el naranja para los desechos orgánicos, y el gris, para el metal.
De acuerdo con las estadísticas que maneja Vitalis, en Venezuela se recicla alrededor de 95 por ciento del aluminio, 90 de hierro, 25 por ciento del vidrio, uno de materia orgánica, 20 por ciento de papel o cartón y alrededor de dos por ciento en plásticos. Sin embargo, en función del volumen total de residuos, menos de la quinta parte pudiera estar recibiendo un tratamiento final apropiado.
Precisa la ONG que la capacidad para reciclar en el país pudiera duplicarse o triplicarse en el caso del papel, los plásticos y el vidrio, en tanto que el aprovechamiento de los residuos orgánicos pudiera incrementarse hasta mil por ciento. Tomando en cuenta que alrededor de 90 por ciento de los residuos domésticos e industriales pudieran ser reciclados, no sólo se resolvería el primer problema ambiental del país, que es la basura, si no que también se generarían alrededor de 250 mil empleos directos y más de un millón indirectos en un año.
Lento pero seguro
En Maracaibo, el Instituto Municipal de Aseo Urbano (Imau), inició su plan piloto de reciclaje que consiste en el empleo de contenedores y papeleras identificadas con los colores determinados para los materiales a desechar en diferentes partes de la ciudad. "La idea es que los marabinos se vayan acostumbrando a ver y utilizar estos contenedores para dejar de llevar al relleno ciertos materiales", señaló Horacio Marín, presidente del organismo.
Hasta los momentos, los sectores beneficiados son: Zapara, El Naranjal y El Cují, además de algunas plazas y conjuntos residenciales. También la Universidad del Zulia (LUZ) se ha incorporado al plan asesorando e instalando los contenedores que por ahora sólo están en la Facultad de Agronomía.
Marín precisó que en los próximos meses se incorporarán al plan otros sectores de la ciudad, universidades y las zonas comerciales de la ciudad. "En los próximos días llegará un camión compactador que recolectará este tipo de desechos y los llevará a los centros de tratamiento de cada uno de los materiales".
Con la medida se estima que el relleno sanitario deje de recibir cerca de 10 por ciento de desechos, sólo en la primera fase del plan, por lo que se espera que a medida que avance serán más los desperdicios que se reutilizarán en la ciudad.
El presidente del Imau señaló que a pesar de la amplia receptividad que ha tenido el plan entre los marabinos, es necesario educar a la población sobre la importancia del reciclaje. Para ello, ya se han firmado convenios con la Universidad del Zulia, que estipulan que los estudiantes serán agentes multiplicadores mediante sus proyectos comunitarios. "Progresivamente iremos firmando convenios con otras universidades, como es el caso de la Rafael Urdaneta que hoy se une a esta causa".